ATENEA
Tu material de estudio, y el repaso justo cuando estás a punto de olvidarlo. En tu ordenador, sin cuenta y sin nube.
El programa todavía no lleva firma digital y lo acaba de descargar muy poca gente, así que verás dos avisos. No dicen que tenga un virus: dicen que tu sistema todavía no lo conoce. EN WINDOWS: 1) al descargar, si el navegador dice «no se descarga habitualmente», abre los tres puntos del aviso y elige «Conservar»; 2) al abrirlo, si sale «Windows protegió su PC», pulsa «Más información» y después «Ejecutar de todas formas». En ordenadores de empresa, el antivirus puede pedir que lo apruebe el administrador. EN MAC: abre el .dmg y arrastra ATENEA a tu carpeta de Aplicaciones. La primera vez el Mac dirá que no puede comprobar quién lo hizo, porque todavía no está firmado con Apple: ve a Ajustes del Sistema → Privacidad y seguridad, baja hasta el aviso y pulsa «Abrir de todos modos». Sólo hay que hacerlo una vez. Si quieres asegurarte de que el archivo es el que publico yo, compara su SHA-256 con el de aquí abajo: en Windows, con PowerShell, «Get-FileHash ruta\del\archivo -Algorithm SHA256»; en Mac, en el Terminal, «shasum -a 256 ruta/del/archivo».
SHA-256 ATENEA-Setup-1.0.0.exe: 92e25bb365335329c7cb3ec6f3d8df5c04c752ac3996d19e20e9a5e720e23c58
SHA-256 ATENEA-1.0.0-universal.dmg: 07565d74bd2409e38256fe4ade21ca9d18edb44e971d8cfc195966230276ba10
Así es por dentro
Lo que pone al lado de cada botón es cuándo volvería a salir esa tarjeta. Por eso no son cuatro palabras —«fácil», «difícil»—: son cuatro fechas distintas.
02
La portada: una sola cosa que hacer ahora, y debajo el día entero. El plan completo se pide aparte, no se impone al abrir.
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PDF, Word, texto, páginas y grabaciones de clase. Se leen y salen de ahí los apuntes y las preguntas.
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Cada examen corregido dice por tema dónde se falla, no sólo la nota. De ahí salen las tarjetas que vuelven.
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Pregunta sobre tu material y enseña de dónde ha sacado la respuesta. Va con tu clave, o gratis en tu ordenador con Ollama, y se puede apagar entera.
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El curso entero mes a mes, con las entregas, los exámenes y las clases.
Qué es
ATENEA guarda tu material de estudio —apuntes, temarios, PDF, grabaciones de clase— y te lo devuelve en el momento en el que te iba a fallar. No es una carpeta ordenada: calcula para cada tarjeta por separado cuándo vas a estar a punto de olvidarla, y ése es el día que te la pone delante.
Alrededor de eso hay lo que hace falta para preparar una oposición de verdad: exámenes que se montan solos con lo que peor llevas, una nota probable calculada con tus propios resultados, un calendario con las tareas, el inglés aparte, y un diario que es sólo tuyo. Todo vive en tu ordenador: no hay cuenta que crear, no hay nube obligatoria, y nada sale a internet si tú no lo enciendes.
Qué puedes hacer
El repaso, que es de lo que va todo
- Cada tarjeta tiene su propia fecha: una sale mañana y otra dentro de tres semanas, según cómo la lleves.
- Los cuatro botones de valoración dicen **cuándo volvería a salir** esa tarjeta, no «fácil» o «difícil»: son cuatro fechas, no cuatro palabras.
- Tope diario, para que el repaso no se coma la tarde. Es del día, no de cada sesión: lo de la mañana se descuenta.
- Lo que falles vuelve a salir ese mismo día, aunque el tope ya esté cubierto.
Meter el material y sacarle partido
- PDF, Word, texto, páginas web y grabaciones de clase. Se leen y se convierten en apuntes y en preguntas.
- Un temario entero de una vez: se pega la lista de temas y quedan dados de alta con su orden.
- Las grabaciones se transcriben y se pueden oír por el sitio exacto donde se dijo cada cosa.
- Fichas de asignatura con su temario, su peso y lo que llevas de cada tema.
Ponerte a prueba
- Exámenes que se montan con lo que peor llevas, o a medida: por temas, por número de preguntas, con tiempo o sin él.
- Nota probable calculada con tus propios resultados, no con una media inventada.
- Explicarlo con tus palabras: se escribe el tema de memoria y se compara con lo que hay en el material.
- Juegos sobre tu propio temario, para las veces en que sentarse a repasar no apetece.
El día, y lo que no es estudiar
- Centro de Control: lo que toca hoy en una pantalla, con el repaso pendiente, las tareas y las horas.
- Calendario con tareas y horario de clase, y avisos si los quieres.
- Metas propias, medidas con lo que haces: la constancia se mide, no se premia. No hay rachas ni medallas.
- El inglés aparte, con su propio vocabulario y su práctica.
- Un diario con candado propio, que no sale del ordenador ni cuando sube la copia a Drive.
La inteligencia, si la quieres
- Preguntarle sobre tu propio material, con la fuente de cada respuesta.
- Va con tu propia clave y se puede apagar entera. También corre en tu ordenador con Ollama, gratis y sin clave.
- Lo que se manda se ve antes de mandarlo, y el coste se dice antes de gastarlo.
- El diario es intocable: la inteligencia no puede leerlo ni nombrarlo.
Requisitos
- Windows 10 u 11 de 64 bits, o un Mac con macOS 12 o posterior.
- 4 GB de RAM.
- La inteligencia es opcional y necesita tu propia clave (o Ollama, que es gratis y corre en tu ordenador).
- Para transcribir grabaciones largas conviene un ordenador con algo de holgura; funciona igual, tarda más.
Privacidad y licencia
Todo se guarda en tu ordenador, en un fichero de base de datos que es tuyo: no hay cuenta que crear ni servidor de AEWorks con tus apuntes. Nada sale a internet sin que tú lo enciendas, y la pantalla lo dice antes de que salga. El diario va aparte: tiene su propio candado, no sube a la copia de Google Drive, no sale en el ZIP de tus datos salvo que marques esa casilla, y la inteligencia no lo puede leer. Las fotos que le pongas a un día del diario no salen por ninguna parte, ni así.
Pruébalo 30 días completos sin dar ninguna tarjeta. Después, pago único de 65 €: la versión que compras es tuya para siempre, en hasta 2 ordenadores tuyos. Las actualizaciones del primer año van incluidas; a partir de ahí son 12 € al año si quieres seguir recibiéndolas, y si no las renuevas el programa sigue funcionando igual, con todos tus datos. No se puede revender ni redistribuir.
